
Había una vez un hombre al que nadie hacía caso. Durante toda su vida había sido ignorado por todas las personas de su alrededor. Una de las razones por las que nadie lo tenía en cuenta era su baja estatura. Al ser tan bajito, la mayoría de la gente no sabía de su existencia porque no miraban hacia abajo.
Ese hombre se pasó la mayor parte de su vida intentando que alguien le hiciera caso. Cuando murió, se enfadó muchísimo porque ni muerto le prestaron atención y se dice que, cada vez que hay un tornado, éste se debe al enojo del pequeño hombre.
Así es como un ser bajito e ignorado acaba con muchas vidas, al igual que hicieron con él.
Paula Rodríguez Sánchez. 1º ESO A
Ese hombre se pasó la mayor parte de su vida intentando que alguien le hiciera caso. Cuando murió, se enfadó muchísimo porque ni muerto le prestaron atención y se dice que, cada vez que hay un tornado, éste se debe al enojo del pequeño hombre.
Así es como un ser bajito e ignorado acaba con muchas vidas, al igual que hicieron con él.
Paula Rodríguez Sánchez. 1º ESO A
1 comentario:
¡Qué bonito!La verdad es que la indiferencia puede engendrar muchos males.¡Precioso!Felicidades Paula por tu relato o tu hallazgo.
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