De mis cuatro abuelos, sólo conocí a los maternos; aunque ahora ya no está vivo ninguno. Ellos solían contarme cómo era la vida en su época de jóvenes.
Mi abuelo Fermín y mi abuela Francisca eran de Las Palmas y tuvieron seis hijas. Ellos se trasladaron a Tenerife y aquí vivieron unos ochenta años.
Mis abuelos paternos emigraron a Cuba, cuando las islas afrontaban una gran pobreza o crisis. Fueron en un barco, escondidos en las bodegas. Regresaron pasado un tiempo y construyeron su casa en Machado (El Rosario). En ella tuvieron siete hijos. Murieron justo antes de nacer yo. Su historia me la contaron mis padres y sé que se llamaban Dámaso y Adoración.
Alexis Bacallado Suárez 2º B
1 comentario:
De verdad que fue muy dura la vida para nuestros abuelo. Muy bien, Alexis.
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